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miércoles, 22 de mayo de 2013

PARA LOS ESCÉPTICOS...

...de la entrada anterior, intentando rematar la faena.



Es posible que algunos pudieran pensar que una de las circunstancias de la enorme dispersión de resultados sea el lugar donde se haya cursado el grado, pero tal y como muestra la serie de imágenes no es solo eso. 

La serie de imágenes muestra la dispersión de los resultados de los españoles que obtuvieron nº de orden en el MIR 2011/2012. En correspondencia con la entrada anterior los he desagregado para ver lo que pasaría si solo se presentaran españoles al MIR.

El resultado demuestra que las circunstancias por las que se produce una dispersión de resultados no tienen que ver solo con el lugar donde se estudió, hay más circunstancias además de esa, y se dan en los extranjeros y en los españoles, aunque cada uno de los subconjuntos tenga sus peculiaridades.

Al final, hagas lo que hagas, en una población suficientemente grande, con un examen de la naturaleza del MIR, siempre conseguirás una discriminación suficiente con el propio examen, quedando el baremo académico para desempatar, además de ponderar el resultado final.

Si esto es así, aquellos que pretenden equilibrar sustancialmente a la baja las plazas de numerus clausus, deberían pedir para ser coherentes, que el número de plazas MIR ofertadas se reduzcan drásticamente, ya que tal y como se ha demostrado reiteradamente con los números, ha sido necesario tirar de la demanda extranjera para cubrirlas, porque se mire por donde se mire, y mientras haya una demanda selectiva en el MIR, han sido necesarios más de 2,19 inscritos por plaza para cubrir toda la oferta.


Si no se entiende esto, la consecuencia será la que ya se ha producido, un efecto contrario al que se pretendía evitar, y cuanto más se debata este tema más nos daremos cuenta que no son otros los que tienen la culpa, que habrá que hacer autocrítica. 

En un mundo que se ha hecho global,  nos guste o no, pretender acotar un mercado sustrayéndolo de los demás, no parece que sea posible. Si queremos conseguir el equilibrio deseado manteniendo cierta regulación, no queramos toda, porque perderemos la que tenemos. Bueno, en realidad ya se perdió, lo que cortamos por un lado se estiró por otro, y eso, según mi criterio, ha sido una consecuencia de no haber abierto antes el numerus clausus tal y como indicaban los índices. Cada día estoy más convencido que fue así, para conseguir una cosa no basta con desearla, hay que acertar con la medidas que se toman para obtener el resultado deseado.


Desde hace tres años las tornas se han dado la vuelta, la población disminuye, y especialmente la renta disponible de las familias. Los recortes de plazas se han impuesto, pero a pesar de ese descenso, quedaron 350 plazas sin cubrir en el primer llamamiento, y en el segundo solo se presentaron a elegirlas extranjeros afectados por el cupo, y se eligieron 311 de ellas, ocho menos que el límite al que podían aspirar.

Otra cuestión es como se hicieron y como se están haciendo las cosas, motivo más que suficiente para la acción sindical. Pero alguien tendrá que cubrir las plazas de la España interior e incluso no tan interior o disminuirlas todavía más.

Desde luego que hay más matices, pero no dispongo de datos para medirlos, y cuidado que conviene hacerlo para llegar al fondo del asunto.

Los números son los números, no gano nada con decir esto más bien al contrario, pero esto es lo que creo que tengo que decir, que por cierto, algunos ya se habían dado cuenta hace un tiempo. Dicho queda, salvo mejor criterio.

Para rematar la faena:


MIR 2011/2012
La dispersión de los resultados de todos los extranjeros, 
sean comunitarios o extracomunitarios. 
En la gráfica he cambiado el color azul (comunitarios)
 y el amarillo (extracomunitarios) por el verde, al fusionarlos en un solo grupo.

martes, 21 de mayo de 2013

ENTENDER LA DISTRIBUCIÓN DEL MIR


MIR 2011/2012
Cada punto representa un examinado que obtuvo nº de orden, las cuatro primeras de la izda intentan desentrañar el contenido de la última que representa la distribución final.

La primera imagen de la izquierda visualiza el resultado del examen de cada uno de los partícipes expresado en respuestas válidas (X) y erróneas (Y), en la misma vemos una dispersión total y brutal, solo con esa imagen se explica todo lo que pretendo mostrar. La fiabilidad del examen MIR, por sí mismo, para discriminar y por tanto ordenar. 

El resultado de su combinación (válidas y erróneas) son las respuestas netas de examen, las famosas netas que oficialmente no aparecen por ninguna parte y que todo el mundo habla de ellas en el mundo MIR. Las respuestas netas son un tercio del valor particular del examen que es el resultado oficial del examen (VPE=Respuestas válidas*3-respuestas erróneas). 

Netas=VPE/3 y se expresan con dos decimales redondeados (0,00-0,33-0,67).

En el mundo MIR oficial los decimales de los puntos finales de examen y baremo académico se expresan con cuatro decimales truncados (sin redondear).

Las netas no son la forma oficial de medir el resultado del examen, aunque sean la referencia más popular del resultado del mismo. 

Puntos finales de examen PFE=VPE*FE (FE=factor examen=90/media de los diez mejores exámenes); Puntos finales de baremo PFB=BA*FB (FB=factor baremo=10/media de los diez mejores baremos académicos). 

En el MIR la norma de escala se referencia siempre con los diez mejores exámenes y con los diez mejores baremos académicos independientemente. Es decir, en el resultado final, la dificultad del examen es la que siente cada partícipe ponderada con la que sienten los diez mejores a través del factor examen. Es una referencia de escala para no partir a valorar desde la nota máxima teórica. ¿Porqué?, son las normas, podía haber sido otra la referencia pero fue esa y tiene su sentido.

Las imágenes siguientes de la primera expresan el resultado de la combinación de respuestas válidas y erróneas. Las respuestas netas, con el baremo académico en la segunda. El baremo académico con el nº de orden (ahí van implícitas las respuestas netas) en la tercera. Las respuestas netas ordenadas por nº de orden (ahí va implícito el baremo académico) en la cuarta; y por fin la suma del resultado del examen y del baremo académico, en puntos finales de cada uno de ellos, y que da lugar a la distribución de puntos totales primero, y una vez ordenados de más a menos, el nº de orden correspondiente a los mismos, del nº 1 al último.

Una distribución siempre es eso, una fila de orden prevalente que comienza por el nº 1 y termina  por el último. Para eso se hace la prueba, ni más ni menos. Ahora si tienes paciencia vienen unas explicaciones sobre la dispersión de resultados y la naturaleza del MIR.

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Después de tantos años y tantas nubes subidas en las que se ve con claridad la enorme dispersión de resultados del examen me preguntaba, por activa y por pasiva, después de leer tantos comentarios aquí y allá, como se entiende la distribución MIR y como es en realidad.

La distribución final de los resultados del MIR es una fila de puntos totales, casi pegados uno a otro excepto en los extremos, y la distancia entre ellos se mide en diezmilésimas para hacer más difíciles los empates. Sin embargo su expresión equivalente, su distancia entre ellos, su nº de orden, es de uno en uno, aunque casi empaten en puntos totales. 

Pero volvamos al examen. Si estudiamos los resultados del mismo antes de hacer las cuentas en netas, podemos entender mejor su naturaleza, que es lo que pretendo, y eso se expresa en la primera imagen a la izquierda.

Si nos fijamos en la dispersión de resultados de válidas y erróneas, tan dispares unos de otros, hemos de preguntarnos inmediatamente a que se debe. ¿como es posible si todos son médicos con el grado terminado?.

La respuesta está en la naturaleza del examen y en las distintas circunstancias de los examinados. La naturaleza de un examen de esas características es la discriminación de unos frente a otros para poderlos ordenar y esas características se pueden medir. Las diferentes circunstancias de los examinados también se pueden estudiar desagregándolos en subconjuntos de características homogéneas.

Si desagregamos entre ellos, solo he podido hacerlo por baremo, nacionalidad y en algunos casos por género, comenzamos a encontrar respuestas. Encontraríamos más respuestas si conociéramos su edad y año de egresado, facultad de procedencia, etc. ¿Cuantos de ellos son recién egresados españoles?, ¿cuantos repetidores que no eligieron cuando se presentaron?, ¿cuantos repetidores que renunciaron a su plaza para repetir?, ¿cuantos repetidores desde otra especialidad terminada?


La pretensión de un examen de estas características, preguntas tipo test con respuestas múltiples, que penaliza un tercio la respuesta errónea, es discriminar entre los que más respuestas netas (combinación de válidas con erróneas) aciertan frente a los que menos, justo en el momento en que se realiza el examen.

Las materias de las que se puede preguntar son todas las contenidas en los planes de estudios de las diferentes facultades de los aspirantes que concurren al mismo, expresadas o no en casos clínicos. 

Es decir es una foto fija del conocimiento médico que juzga básicamente lo cuantitativo del saber médico general en un momento determinado de la vida de ese médico aspirante al MIR, y de una forma determinada, preguntas tipo test de respuesta múltiple, que penaliza las respuestas erróneas con un tercio del valor de las respuestas válidas.

El texto de la pregunta, la calidad de las respuestas erróneas respecto de la verdadera, determinan su calidad y la del examen, es  decir, su capacidad para poder discriminar entre los que saben más de los que saben menos. Es decir su ojo clínico. Todo ello en un tiempo limitado. Un examen de potencia y velocidad.

Un examen que abre la puerta y ordena para elegir plaza de formación de postgrado.

Para tratar de entender todo mejor, imaginemos dos ejemplos extremos.

Primer ejemplo, supongamos un especialista de una materia no general con diez años de ejercicio profesional y de probada calidad en la misma, de trato y pericial, un oftalmólogo por ejemplo. ¿Qué nota sacaría en el examen si se presenta al mismo sin más?. Seguramente no obtendría nº de orden para poder elegir su especialidad. 

Segundo ejemplo, pongamos otro caso extremo para entender lo que es una distribución de resultados, supongamos que todos los presentados clonan el examen, todos iguales, una réplica perfecta y empatan todos, supongamos además que todos tienen el mismo baremo académico y la puntuación total es igual para todos. ¿Quién sería el nº 1 y quién el último?. Un sorteo lo decidiría. Por lo tanto la distribución de nº de orden sería simétrica, es decir una distribución normal, mismo % a la derecha que a la izquierda de la mediana, una lista de nº de orden del nº 1 al último, y todos habían sacado la misma nota. 

Pero como vemos año tras año no hace falta llegar a ese caso extremo, la fiabilidad del examen es tal para cumplir su misión de discriminar, que él solito consigue realizarla en grado sumo, según se ve en la primera imagen a la izquierda. De los empates en el examen, tal y como se ha explicado en la entrada anterior del blog, se encarga el baremo académico, y si persisten entran en acción las normas de desempate especificadas en la Orden de 27 de junio de 1989 concretamente en el art. 10. 3 de la misma. 

Así que conviene repasar la serie de gráficas que se exponen en la cabecera para entender la naturaleza de la prueba, centrarla y desmitificarla. Es lo que es y lo cumple a la perfección, incluido el azar en la misma, que también se puede medir.

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Veamos ahora lo que ocurre en el examen MIR tipo test de respuestas múltiples, que penaliza las respuestas erróneas. 

Si respondes pocas preguntas y todas bien eres muy eficiente, no restas nada pero obtienes pocas respuestas netas, poco resultado, es decir no eres eficaz.

Si respondes cincuenta preguntas bien y ciento cincuenta mal, neutralizas las válidas con las erróneas y sacas un cero pelotero de resultado, ni eres eficiente ni eres eficaz, para postre no llegas a la nota de corte y no obtienes nº de orden.

Si respondes doscientas preguntas y todas son válidas seguro que serás el nº 1 del MIR, has sido eficiente y eficaz, pero difícilmente se dará ese caso, de hecho nunca se ha dado.

Parece evidente que si contestas doscientas preguntas, de doscientas veinticinco, alguna contestarás mal, y en ese cancha está el juego del MIR, el juego de buenas y malas, el juego del equilibrio entre contestar el máximo posible de preguntas y sumar el máximo restando el mínimo, en definitiva un juego de optimización pero sobre todo de maximización. 

Un juego donde prima la eficacia sobre la eficiencia, y como dice un entrenador conocido, un juego donde el que encesta gana, y para encestar hay que tirar. Un juego en el que no solo hay que estudiar para tirar sino que también, y sobre todo, hay que entrenar para tirar muchas veces antes del examen y encestar el máximo posible, asegurando el máximo de canastas fáciles, una buena parte de las canastas menos fáciles y algunas de las difíciles.

En eso consiste el MIR, en estudiar y entrenar, para tirar y encestar.

En estudiar priorizando el plan de entrenamiento, lo planificado cada día para tirar el máximo posible de pelotas hasta encontrar la forma de encestar, de acertar la respuesta válida. Quien más estudia lo planeado más tira, quien más se entrena a tirar más encesta, quien más encesta más puntos suma y por tanto mejor se clasifica. Todo para ordenar y poder elegir la plaza que quieres, ni más ni menos.

Todas las circunstancias de tu mochila, las que traes y las que se presentan en el camino de la preparación, procura que sumen, si son negativas al menos neutralízalas, porque de lo contrario restan. Esas son las reglas del juego para todos, en una prueba de todos, que explican la enorme dispersión de los resultados del examen. Un examen cuya naturaleza es discriminar a los que más y mejor contestan en ese día. ¿Alguien conoce otra forma mejor y más barata de hacerlo?. Es decir, una prueba anual y nacional, que sea factible y posible.

No hay otra, por eso la mayoría de los recién egresados saben que lo han de hacer, que no hay alternativa, que no hay tu tía, y se recluyen en la cueva elegida durante siete meses intensivos, invirtiendo tiempo y dinero, sacando la cabeza cuando toca descanso programado, para una vez realizado el examen abstraerse del mismo y comenzar una nueva etapa en la que priman otras circunstancias.

Una etapa en la que el nº de orden desaparece, se borra, y comienza lo cualitativo sumado a lo cuantitativo. Llegar a ser un buen médico. Pero primero hay que hacer el MIR, lo cuantitativo que querría ser cualitativo también, y conviene entenderlo para no llevarse sorpresas. El MIR, algo que hay que entender, que hay que referenciar, y algo que hay que pasar. 

Para ti, ahora que empiezas o que repites la preparación.

lunes, 20 de mayo de 2013

EMPATES EN EL MIR


A veces pensamos que las cosas son por algo y resultan ser por otra cuestión distinta.

¿Porqué se tiene en cuenta el baremo académico en el MIR?

Si alguien supiera los recursos que consume baremar los expedientes académicos en el MIR, de tiempo, de dinero, y de posibilidad de errores, seguro que se proponía quitarlo. Se ha de hacer el trabajo manualmente, uno a uno, y esa es la causa de no conocerlos hasta un mes más tarde de realizado el examen, cuando se publican los listados de resultados provisionales, a finales de febrero.

¿Pero el baremo académico no era para valorar los estudios previos de grado, y premiar el esfuerzo y la capacidad, ponderándolo en la nota final?

Vamos a suponer que sí, que es así, y todos nos quedamos contentos.

Pero la misión fundamental del baremo en la prueba es realizar desempates previos al resultado final, porque las normas de desempate no podrían contentar a los múltiples empatados en el examen y se armaría la marimorena.

Ya ves, resulta que una cosa es para un fin pero también, dejémoslo así, es para otro.

El baremo es imprescindible para evitar los múltiples empates que se producen en el examen. Sí sí, eso no se ha dicho nunca nunca, pero fue así desde el principio. Cuando ponderaba el 25% y también ahora que pondera el 10% del peso total del resultado.

El baremo no se puede quitar, es necesario para desempatar. ¡Demonios! no lo pone en ningún sitio, ¿pero no era para otra cosa?, si pero... siempre hay un pero. Para premiar, para discriminar  en la distribución... xD

Pero se ve en las gráficas, se ve... una cosa es predicar y otra dar trigo... xD

PD 1.- Normas de desempate, reguladas en el Art 10. 3 de la Orden de 27 de junio de 1989:

Caso de producirse entre dos o más aspirantes igualdad en puntuación total individual se resolverá el empate en la relación definitiva de resultados a favor, en primer lugar, de aquel que hubiera obtenido mayor número de respuestas correctas en el ejercicio de contestaciones múltiples, en segundo, del que menor número de respuestas incorrectas hubiese consignado y, si aún persistiese la igualdad, a favor del que resultase favorecido por sorteo celebrado al efecto ante la Subsecretaría de Sanidad y Consumo.

PD 2.- ¿Alguien se imagina 20-30 empates, o incluso más por cada intervalo de netas, y tener que desempatar por sorteo?. Seguro que al que le tocara el último frunciría el ceño, por decir algo. Así que se pensó en el baremo y todas las servidumbres que acarrea, pero se justificó con una causa, digámoslo así, políticamente correcta. No es lo mismo sortear entre dos-tres empates al final, como ocurre ahora en algún caso, que entre veinte-treinta o más. Los empates se producen de forma sistemática a lo largo de la distribución de resultados del examen. El desempate así no sería asumible, y esa es la causa, aquí y en otros sitios, de baremar el expediente académico para obtener el resultado final de la prueba ponderado entre examen y baremo. La ventaja del baremo es que tiene decimales, antes dos y desde hace unos años se le añadieron dos más hasta cuatro para facilitar todavía más esa función. 

El resultado del examen siempre es un número entero, y aunque se multiplique por el factor examen con once decimales (90/media de los diez mejores exámenes), si hay 20-30 empates se reproducen, con cuatro decimales truncados, pero se reproducen. Por lo tanto se hace necesario que entre en función el baremo de cuatro decimales que multiplicado por su factor con once decimales (10/media de los diez mejores baremos) nos da el valor del baremo en puntos finales con cuatro decimales truncados, que sumados a los puntos finales del examen con cuatro decimales, nos dan el resultado final en puntos totales con cuatro decimales, donde los múltiples empates del examen, en su mayoría, han desaparecido inmersos en el batiburrillo de combinaciones de decimales de uno y otro. Los números del MIR, una vez más. 

Nada que ver, y todo que ver, con la Medicina. Si vas a hacer el MIR, todo tu esfuerzo se traduce en números, seis años de grado se traducen en el baremo académico, y un año de preparación más "tu mochila" se traducen en el resultado del examen también en números, y todos ellos en uno solo, el resultado final expresado en puntos totales, que ordenados de más a menos, se transforman en el nº de orden MIR, ese que solo sirve, ni más ni menos, que para elegir tu plaza, tu plaza MIR.

sábado, 18 de mayo de 2013

COMPARA EL COMPORTAMIENTO EN LOS DOS ÚLTIMOS MIRes, MIR 211/2112 y MIR 2012/2013


Distribución gráfica de los resultados de los dos últimos MIRes
MIR 2011/2012 a la izquierda y MIR 2012/2013 a la derecha.
Baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)

Los resultados del MIR 2012/2013 se han simulado sin aplicar la nueva nota de corte. 

Se nota con claridad el aumento de españoles y la disminución de extranjeros.

Los españoles han pasado de 6.558 en el MIR 2011/2012 (el 55,26% del total) a 7.180 en el MIR 2012/2013 (el 61,40% del total). Los extranjeros han pasado de 5.310 en el MIR 2011/2012 (el 44,74% del total) a 4.513 en el MIR 2012/2013 (el 38,60% del total). 
Datos de resultados antes de aplicar las modulaciones y de elegir plaza.

COMPORTAMIENTO DEL DENOMINADO CUPO DE EXTRANJEROS EN LOS DOS ÚLTIMOS MIRes


MIR 2011/2012
Distribución gráfica de los resultados de los afectados por el cupo
 baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)
de todos los afectados (derecha) y los 671 primeros (izquierda)


MIR 2012/2013
Distribución gráfica de los resultados de los afectados por el cupo
 baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)
de todos los afectados (derecha) y los 511 primeros (izquierda)


Estadísticos de los 671 (MIR 2011/2012) y 511 (MIR 2012/2013)
primeros afectados, respectivamente, por el denominado cupo de extranjeros
Referencias para los afectados que preparan el MIR


Los 511 que entraron en el cupo, (527 - 16 que no comparecieron)

LOS RESULTADOS DEL MIR 2012/2013


Distribución gráfica de los resultados del MIR 2012/2013
baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)


Estadísticos de los resultados del MIR 2012/2013

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Simulación, COMO SÍ, no se hubiera aplicado la nueva nota de corte


Distribución gráfica de los resultados del MIR 2012/2013
baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)
como si no se hubiera aplicado la nueva nota de corte


Estadísticos de los resultados del MIR 2012/2013
como si no se hubiera aplicado la nueva nota de corte

jueves, 16 de mayo de 2013

LOS RESULTADOS DEL MIR 2011/2012


Distribución gráfica de los resultados del MIR 2011/2012
baremos académicos (X) y respuestas netas de examen (Y)


Estadísticos de los resultados del MIR 2011/2012


Estadísticos de los resultados del MIR 2011/2012

Los resultados en el MIR 2011/2012 de las mujeres españolas respecto de los hombres españoles, son más compactos, más centrados y mejores. 

Lo indican todos los estadísticos, en el examen sacan 4 respuestas netas en el P50 a su favor, en la media 3,25 respuestas netas a su favor, en el nº de orden 406 posiciones en el P50 y 304 en la media, todo ello con baremos académicos muy parecidos, prácticamente iguales. 

En la desviación típica 214 posiciones de diferencia, resultados más compactos, más agrupados, más centrados, menos extremos, también lo dice el coeficiente de asimetría y la curtosis.

Sin embargo no destacan en la parte alta de la distribución según nos indica el P75 sigue habiendo un sesgo de género con el riesgo. Deben de arriesgar más en la parte alta de la distribución, dar un salto en ese tema, entrenarlo desde el principio en los simulacros, que son para entrenar tiempo y riesgo. No tengas miedo, si estudias y haces preguntas de test, en los simulacros arriesga algo más de lo que te pide el cuerpo, prueba y encuentra tu sitio, están para eso.

Este año no tengo el género de los presentados, así que no lo podré estudiar.


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miércoles, 15 de mayo de 2013

Sinfonía nº 9 de Beethoven

REFERENCIAS PARA LOS QUE PREPARAN EL MIR


MIR 2012/2013 (el efecto de la nueva nota de corte)


MIR 2012/2013 (SIT 4 y SIT 5, afectados por el cupo, 
el efecto de la nueva nota de corte, dcha, y el efecto del corte del cupo, izda)



MIR 2011/2012


MIR 2011/2012 (SIT 4 y SIT 5, afectados por el cupo,
el efecto del corte del cupo, izda)

Cada punto es la descripción gráfica de un presentado que obtuvo nº de orden en su convocatoria.

En el eje de las X se representa el baremo académico por intervalos de 0,5000 que a su vez se subdividen en cinco intervalos, uno por cada décima, por lo que puedes posicionarte con tu baremo hasta esa precisión.

En el eje de las Y se representa el resultado del examen en intervalos de respuestas netas, de cinco en cinco con cinco subdivisiones que permiten llegar a la precisión de la unidad. El resultado del examen en netas es la terminología al uso entre los aspirantes al MIR.

Las respuestas netas son el resultado de dividir por tres, el resultado previo de multiplicar por tres las respuestas válidas y restar las respuestas erróneas (las respuestas erróneas penalizan un tercio del valor de las respuestas válidas)

Mirando la gráfica se ve la dispersión de resultados entre los partícipes y te puedes referenciar con tu baremo y ver las respuestas netas que puedes obtener en función del mismo y de tu preparación, la combinación de un valor y otro te dará el nº de orden.

He puesto el ejemplo de los dos últimos años para poder observar el tajo que produce la nota de corte en la distribución. Si el examen fuera más difícil, simplemente se desplaza todo hacia arriba.

Los zócalos de las tablas tienen los datos desagregados del número de presentados que obtuvieron nº de orden según baremo académico, absoluto y relativo.

El comportamiento del MIR, en conjunto y por tanto como población, es muy predecible, simplemente está acotado en una distancia extrema máxima de 18,67 netas en los últimos doce años. Lógicamente ese comportamiento es producto de una conducta respecto de la dificultad del examen, que ha oscilado en esa magnitud, y de la preparación de los presentados con todas sus circunstancias añadidas, endógenas y exógenas, que se manifestarán el día del examen.

Durante estos días, antes de mis vacaciones jubilosas (jubileo de jubilación), he construido 84 nubes distintas del MIR 2011/2012 y he comenzado a construir las equivalentes del MIR 2012/2013, que serán 18 menos porque no dispongo del género de los presentados que obtuvieron nº de orden.

Mucha suerte a todos, pero muy especialmente, salud, esfuerzo y constancia durante la preparación, para que el día del examen podáis recoger la cosecha esperada.

lunes, 13 de mayo de 2013

¿EXISTE ALTERNATIVA AL MIR?

Entrada editada el 9/02/2013...

No, no existe.

El MIR es una prueba de libre concurrencia para ordenar el acceso a la formación especializada.

Cuando se creó, se eligió la libre concurrencia entre médicos nacionales, y no el continuo grado-postgrado, es decir, no una prueba específica que ordenara solo a los recién egresados de las facultades españolas, podía haberse hecho pero no se hizo, y así ha seguido a lo largo de su periplo. 

Se hizo así de su natural, por dar la oportunidad a todos los que no se habían especializado hasta entonces y porque la oferta de plazas era muy inferior a la demanda, a la demanda no satisfecha anteriormente y a la nueva de recién egresados, naturalmente porque había que proceder a ordenar de forma prevalente, entre tantos, para elegir con un orden las plazas de formación.

Entonces no era obligatoria la especialización para el ejercicio de la medicina general y sí para la especializada. Los hospitales habían crecido en número y camas, y se hizo necesario establecer un orden racional y objetivo entre los demandantes porque eran más que la oferta. Transcurrieron dos decenios así. 

El año 1995 se traspone la directiva europea que obliga a la especialización para el ejercicio de la medicina general en el SNS, esa circunstancia hace que se cree una prueba específica, exclusiva para Familia, además de la general que también ofertaba plazas de Familia. Ámbas pruebas convivieron durante seis años hasta que se consideró que la específica había cumplido su cometido. 

El establecimiento del numerus clausus de acceso al grado, la prueba específica, el consiguiente aumento de la oferta de plazas de formación, y el transcurso del tiempo, metabolizaron el exceso de producción  de médicos y acercaron la demanda y la oferta. 

El boom económico vivido a caballo de los últimos años del decenio de los noventa y la mitad del siguiente, el no ajuste del numerus clausus al alza desde que se instauró, y el aumento de la oferta, terminaron con el equilibrio conseguido de 1995 hasta el 2000, y desajustaron la oferta y la demanda en los años siguientes, pero justo al revés de lo que ocurrió en el decenio de los ochenta.

La regulación de la prueba fue muy anterior al marco actual, la Ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias,  y era tributaria de la necesidad expuesta en los primeros párrafos.

La Ley 44/2003 enmarca la prueba en su artículo 22 y la sigue haciendo tributaria de la libre concurrencia. No cambió eso a pesar de que los tiempos habían cambiado, nadie se planteó hacer la prueba solo para los recién egresados españoles. Antes incluso, se había ya abierto la prueba a los médicos extranjeros, afectados o no por el cupo, como consecuencia de la apertura de España al exterior y la firma de tratados culturales internacionales. Es decir, la prueba después de su última regulación, siguió siendo de libre concurrencia, nacional e internacional. La primera vez que se reguló el cupo tenía un límite máximo del 5% de las plazas.

El principio natural de satisfacer la necesidad del continuo grado-postgrado de los egresados nacionales, no figura por ningún lado, ni cuando se creó la prueba, por el desajuste de la demanda con la oferta, ni después, ya que se reguló la concurrencia de extranjeros y no se han regulado, específicamente, límites a las diferentes casuísticas de la recirculación, solo la renuncia previa si no has terminado la residencia y el volver a hacer la misma especialidad.

El primer año del que tengo constancia del acceso de extranjeros a plazas de formación es en la convocatoria 1990/1991 exactamente 16 plazas (el 0,46% de las ofertadas), que llegó a su máximo (el 34,12% de las ofertadas) en la convocatoria 2009/2010  y comenzó a disminuir desde entonces hasta el 25,64% de las plazas ofertadas el año pasado, como consecuencia de la medidas de modulación tomadas en 2008 y 2010. 

Sirva decir que en el año 1984/1985  la relación demanda/oferta fue de 14,86 demandantes por plaza y que pasó, disminuyendo poco a poco, a 3,37 en el año 1995/1996. Esa disminución fue progresiva y pareja a las causas explicadas más arriba. Durante ese tiempo no se tomó ninguna medida para ajustar el numerus clausus, a pesar de esa disminución.

Así llegamos a la convocatoria 2001/2002 en la que se unificaron la prueba específica y la general, y la relación demanda/oferta de esa convocatoria fue de 1,93 demandantes por plaza, y nadie movió un dedo para alarmarse y ajustar el numerus clausus. 

Ahí se atravesó la línea roja de 2 demandantes por plaza, necesaria para cubrir toda la oferta porque la demanda se ha vuelto selectiva. Ahí comenzó a gestarse el desbarajuste que vendría después. La oferta de plazas creciendo (aquí se puede decir lo que cada uno crea o quiera, que eran o no necesarias, que las CCAA convocaban de más porque era mano de obra barata, etc.) y la demanda nacional menguando. El resultado ya se conoce por todos, 42.000 títulos extranjeros homologados en un decenio, el mismo número que egresados españoles.

La relación demanda/oferta todavía disminuyó más llegando a su mínimo el año 2003/2004 con 1,54 que, ojo, todas las cifras que he dado de índices de demanda por plaza son de inscritos, si hablamos de los presentados al examen y que obtuvieron nº de orden, y por tanto son potenciales electores, son todavía menores, quedando ese 1,54 de inscritos por plaza en 1,34 electores por plaza, y que llegó a 1,33 la convocatoria 2005/2006 que fue la primera que quedaron plazas desiertas, exactamente 87, la siguiente 2006/2007 quedaron 244 plazas desiertas, y la siguiente 2007/2008 quedaron 301 plazas desiertas, las alarmas habían saltado.  

El numerus clausus se comenzó a mover en el curso 2005/2006 y llegamos tarde. Ahora, con la crisis, se ha dado la vuelta la tortilla y nos ha vuelto a pillar desprevenidos, pero al revés, aumentando el numerus clausus del grado y disminuyendo la oferta de plazas MIR de postgrado. ¿Tenemos remedio?, entre todos la tenían y ella sola se murió, echándose unos a otros la culpa.

A pesar de todo, los índices de este año son de 2,19 inscritos por plaza, que se han quedado en 2,14 admitidos por plaza, que se quedarán en 1,44 electores por plaza como consecuencia de la modulación de la nota de corte, y en 1,21 electores por plaza como consecuencia de la modulación del cupo de extranjeros. Todo porque la demanda selectiva sigue firme y la oferta ha bajado durante tres convocatorias seguidas con los ajustes económicos.

Tendiendo hacia un equilibrio, en el marco de la Ley, y de las modulaciones reglamentarias establecidas.

Y ahora que estamos camino de conseguirlo, ¿queremos cambiarlo?, ¿alguien piensa que hay alternativa al MIR?, ¿cómo?, ¿cuál?.

El proyecto de Real Decreto sobre la troncalidad, es en realidad mucho más que eso, en su último borrador (11/1/2013), pretende regular la mayor parte de los mandatos de la ley 44/2003 de ordenación de las profesiones sanitarias, algo que todavía queda por hacer. 

La Ley es de rango superior a los reglamentos y nadie ha dicho, que yo sepa, que haya que cambiarla, por tanto el futuro Real Decreto pretende solo su regulación, y ahí está el artículo 22 de la Ley que dice que es una prueba anual, nacional y de libre concurrencia, y eso no lo puede cambiar el Real Decreto, puede regular pero no cambiar, y toda la regulación que he leído en ese proyecto, sobre el MIR, consagra los cambios realizados para modular la prueba, es decir la Orden de 27 de junio de 1989 y sus modificaciones posteriores, la DTQ del RD 183/2008  y la Orden SAS/2158/2010, y además los iguala en el resto de profesiones sanitarias, ni más ni menos.

Hemos comenzado a recoger los frutos, ¿y queremos cambiar?, ¿el qué?. Claro que hay cosas que hacer con el examen MIR, pero tampoco se puede decir que no se hagan, otra cosa es que no se publiquen. Entiendo que se quiera guardar el santa santorum de la cocina del examen, pero hoy no es de recibo que no se evalúe externamente y no se publique esa evaluación. El Ministerio ha de adelantarse a ello y existen profesionales y herramientas para hacerlo, todo ello sin afectar al debido sigilo en ese santa santorum donde se decide el examen. Sirviendo dicha medida,  además de para justificarlo ante los administrados e interesados, para mejorar la calidad de las preguntas. Estoy convencido que se hace solo que no se publica.  

Los ministerios de Educación y de Sanidad, están obligados a coordinar, porque son los gestores de las pruebas, pero no fijan ni el numerus clausus ni la oferta de plazas, no es su competencia. Vaya papelón que tienen, recibir todas las críticas y tener las manos poco menos que atadas. Esas competencias están transferidas y ellos, que gestionan las pruebas a dúo, les queda el papel de templar gaitas.

Pero volvamos al principio, ¿existe alternativa al MIR?, simulemos.

Adelantamos el examen a la terminación del curso como se ha dicho alguna vez, vale, todo el que quiera sacar buen nº de orden, por las razones que sean,  no se presentará recién egresado para prepararse para la ocasión, eso es lo que se conseguiría, en lugar de siete meses de tiempo de preparación serán doce. Si quieres arroz, taza y media. Ese asunto dejaría peor lo que se querría evitar con ello. Mala idea.

Vale, simulemos que ordenamos por baremo académico sin realizar el examen como solución al problema, ¿qué pasaría?, imposible de llevar a cabo al ser la prueba de libre concurrencia, no se podría hacer con los de promociones anteriores, no sería de recibo llevar esa mochila del baremo académico de forma permanente sin actualización previa hasta el fin de tus días. ¿Y los extranjeros?, ¿ordenamos igual sus baremos académicos?, ¿sin siquiera un examen MIR?. Ahora se homologa el título sin examen pero por lo menos se han de examinar del MIR. Mal asunto esta propuesta. 

Vale, simulemos otra alternativa. Garanticemos el continuo grado-postgrado nacional de forma radical, es decir una prueba específica solo para los recién egresados españoles que tendrían garantizada plaza igualando la oferta y la demanda y solo sería cuestión de ordenarlos, bien con un examen, no hay manera de librarse del mismo, o bien ordenando por el baremo académico. ¿Con qué baremo?, ¿en base cuatro que prima los saltos de nota?, ¿en base diez que no premia nada, sino que simplemente le da a cada uno lo suyo?, ¿entran o no entran las matrículas de honor que no está reglamentado que se obtengan mediante examen público entre sobresalientes, o se cuentan como sobresalientes sin más con su nota?, ¿ponderamos la nota de cada aspirante con la media de su facultad y con la media nacional o tal cual sin ponderar como si todas las facultades evaluaran igual?. Ya está el lío armado. Para esta alternativa hay que modificar la ley 44/2003 en su articulado, y eso no es un reglamento, como un Real Decreto, una Orden ministerial, o la Convocatoria, que se cuecen en el Ministerio, eso es harina de otro costal, ha de ir al parlamento. Mal asunto, mala ocurrencia.

¿Otras alternativas que garanticen la paz social entre el colectivo?, no encuentro ninguna, de ahí la frase tan taxativa de la primera línea, no hay alternativa.

Esta es la paradoja del MIR, consume casi un año de esfuerzo personal e ingentes recursos económicos, ni más ni menos que para garantizar un orden objetivo (medible y justificable) para el acceso a la formación sanitaria especializada. El procedimiento de medición está regulado previamente con normas y con criterio, y garantiza la paz social entre el colectivo al que va dirigido. ¿Quién querría cambiar una cosa así?

Para colmo el examen, sin pretenderlo, se ha convertido en una prueba de acreditación del sistema educativo previo a la prueba, que ha terminado influyendo en el mismo. Pero de eso no se publican resultados previamente acreditados. Este asunto ha sido estudiado y publicado en otras pruebas del mismo orden de otras países. 

Los resultados sobre las facultades los conoce el Ministerio, y no me refiero precisamente a los cien primeros nº de orden que son los que se publican, que por cierto no es un criterio serio de medición. En el modelo 790 de inscripción a las pruebas, figuran los datos de la facultad y año de expedición del título, para poderlo estudiar. De los centros preparadores nadie conoce los resultados ciertos, solo se sabe lo que publica cada uno de ellos de sí mismos, y  solo uno los acredita ante notario una vez que los resultados son publicados por el Ministerio levantando acta de los mismos.

viernes, 10 de mayo de 2013

ACTUALIZANDO LA TABLA...


Simulación escenario II (4.828-5.101-5.809-6.300)

Decía en la segunda edición de la entrada anterior que faltaba de actualizar la tabla con los datos del MIR que acaba de concluir.

Una vez actualizados (excepto el número de títulos homologados durante 2012 que sigue simulado en 7.000), y con unos datos simulados de plazas asignadas a españoles para el año que viene y el siguiente, que creo que son muy generosos, es decir, creo que serán menos, creo que procede decir a quienes aspiren a hacer el MIR, entre los extracomunitarios afectados por el cupo, que todavía queda margen antes de bajar más el % del cupo, al menos para el próximo MIR. 

Le dedico una entrada al tema porque ya he empezado a recibir correos y prefiero hacer una entrada que todos puedan ver y refutar, o al menos debatir.

Las partes débiles de la tabla son, el número de plazas a ofertar cada año, simulado en 6.300 y las plazas asignadas a españoles, simuladas para el próximo MIR en 5.101 como sí todo el aumento de recién egresados se presentaran y eligieran plaza, y el siguiente 5.809 con la misma simulación. 

Estoy convencido, que el conjunto de todas las plazas asignadas a españoles serán menos de lo simulado con esas cifras para los dos próximos años, al igual que ha ocurrido este año. El resto de años que contempla la tabla tampoco creo que se llegue a cubrir la oferta simulada de 6.300 por españoles. La tabla trata de ser un aldabonazo, y una recopilación de datos para el debate.

Mi resumen es que hay margen para mantener la nota de corte y el % del cupo el próximo MIR.

Las plazas que se oferten seguramente se conocerán oficiosamente en el mes de julio ya que suele haber un consejillo sobre el tema con las CCAA a finales de junio o principios de julio, primera variable importante. Es posible que para entonces se adelante oficiosamente la fecha del examen y lo que llamo las modulaciones (% de nota de corte y % del cupo), al menos sería deseable.

La segunda fecha importante es a finales de septiembre con la publicación en el BOE de la convocatoria, ahí vendrá todo, las Bases de la convocatoria con la nota de corte y el % del cupo entre otras cosas, y los Anejos con las plazas y el Calendario de las pruebas. Mi opinión personal ha quedado escrita y razonada en la entrada anterior. Salvo mejor criterio.

Solo cabe decir que si se presentan menos afectados por el cupo que este año (que ya ha habido una disminución respecto del anterior) el cupo cortará más tarde, y al revés. A igualdad de otras variables, el nº de orden en el que corta el cupo es inversamente proporcional al número de presentados.
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Simulación del escenario III (4.828-5.000-5.500-5.750-6.000)

He ajustado en la tabla la simulación de plazas asignadas a españoles en los próximos cuatro MIRes (5.000-5.500-5.750-6.000) teniendo en cuenta el comentario del párrafo segundo del texto que acompaña a la tabla superior. 

Según expresa la tabla, parece que hay una tendencia clara de lo que llamo la tasa de satisfacción del continuo, y de la relación entre oferta MIR y egresados españoles, esa tendencia encontrará un punto de inflexión en los próximos años, en uno de los próximos años, y de eso trata la tabla.

Ese punto de inflexión, el equilibrio buscado, ha de mantenerse vigilante. En mi opinión ha de ser el resultado de la tensión entre la exigencia y la necesidad. Ese es para mí, el nudo gordiano del MIR, exigencia en el examen, y satisfacer la cobertura de las necesidades de especialistas del sistema sanitario español. Que a la postre es la manera de interpretar hoy, el artículo 22 de la Ley 44/2003 tratando de encontrar un equilibrio entre oferta y demanda.

Puede parecer atrevido por mi parte pero aquí queda. Será cuestión de actualizarla cada año al final de los Actos de Asignación, tal y como he realizado con la tabla superior respecto de la que figura en la entrada anterior, editada el día 17/02/2013. Al menos puede ser una orientación sometida a debate, en busca del equilibrio, ese equilibrio inestable entre grado-postgrado-mercado laboral.

PD.- Dedicada a, Fernando Rivas Navarro, Óscar Gorría Cardesa, y Salvador Sierra San Nicolás, rememorando aquellos días de convivencia en tierras navarras, y deseándoles éxitos en su dedicación.

LO QUE VIENE YA ESTÁ AQUÍ


Simulación escenario I (5.132-5.432-6.211)

Editada el día 17/02/2013 antes de la ponencia presentada en el Ramón y Cajal el día 27/02/2013. A la tabla le faltaría actualizar los datos del último MIR 2012/2013.-

Bien, hagamos autocrítica de la simulación de lo previsto en la tabla para el ya pasado MIR 2012/2013. 

La tabla simulaba que todos los españoles se asignarían 5.132 plazas y realmente se han asignado 4.828 exactamente 304 menos, y eso ha sido por el resultado de su demanda selectiva, ya que el corte del cupo lo superaron 6.190 por lo tanto 1.370 españoles que superaron la nota de corte no superaron sus expectativas y optaron por no elegir plaza.

Bien, ahora veamos lo que ocurrió con los extranjeros, en la tabla estaba previsto que en total eligieran plaza 1.258 y eligieron plaza en total 1.210 en el primer llamamiento más 311 en el segundo.

Es decir, los 304 españoles que no eligieron, respecto de la simulación de la tabla, fueron sustituidos por los 311 extranjeros que eligieron en la segunda vuelta.

La tabla no iba descaminada, máxime pensando en la crisis, pero ni por esas. Lo que quiere decir que la demanda española es muy selectiva. Son los hechos tozudos, por las circunstancias que sean.

En la tabla se simula un ajuste del nunerus clausus progresivo en seis años, desde 6.900 plazas de nuevo ingreso este curso que va a empezar, hasta los 6.400 en el curso 2018/2019.

La oferta de plazas MIR se simula reducida pero costante en esos seis años en 6.300 de ahí que diga conservadora, ¿hasta cuanto se puede reducir?

Teniendo en cuenta lo que ha pasado este año, y que casi coinciden las cifras, alrededor de 300, de las plazas que no se han cubierto en el primer llamamiento por españoles, que en el segundo las han cubierto los extranjeros, y que el próximo curso egresan casi 300 españoles más de las facultades de Medicina, parece que las modulaciones de nota de corte previa para obtener nº de orden y del % del cupo, se puedan mantener el próximo MIR esperando que si esos recién egresados eligieran todos plaza, práticamente se cubrirían todas en el primer llamamiento.

Por lo tanto parece evidente que antes de modificar las modulaciones conviene esperar a ver que pasa el próximo MIR al final de la Asignación de Plazas, personalmente pienso que si se ofertan 6.300 plazas no se cubrirán todas en el primer llamamiento.

¿Porqué digo esto?

Este año han egresado 259 médicos más que el anterior, según la tabla, y sin embargo el conjunto de todos los españoles han elegido menos plazas que el año anterior, exactamente -3,15% (4.828 frente a 4.985 el anterior, otra vez los hechos son tozudos, la demanda es muy selectiva) 

Prosigamos con el hilo anterior, en dos cursos, ya egresarían 708 médicos más de las facultades españolas, y entonces, según lo que pase al final del MIR que viene, será momento de ver si las modulaciones pueden ser o no las mismas dentro de dos años. Así lo veo salvo mejor criterio.

¿Qué pasara el próximo MIR?

Rebobinamos, de entrada, y según la tabla, egresarán 273 médicos más que este año pasado de las facultades españolas, y tal y como ha ido este año, lo máximo que podría pasar es que se cubran todas las plazas en el primer llamamiento.

El siguiente curso, dentro de dos años, y siempre según la tabla, egresarán 708 más por encima de esos 273 por lo tanto aproximadamente 1.000 más en total. ¿Y el siguiente?, otros 309 más, así sucesivamente hasta el curso 2018/2019 que egresarían, siempre según las estimaciones de la tabla, 6.839 recién egresados que supuestamente prepararán el MIR. Así que hay que estar ojo avizor.

De todas forma hay un dato que hay que tener en cuenta, ¡no sabemos cuantos recién egresados se presentan al MIR en su curso!, bueno, lo saben en el Ministerio, pero los demás estamos a dos velas. Ese dato, sus resultados en el examen y en la asignación de plazas es la clave de lo que pasa, MÁS que los recirculantes.

Por lo tanto de todos los españoles admitidos (8.435), de todos los presentados (7.195) y de todos los que obtuvieron nº de orden (6.190), NO sabemos cuantos eran recién egresados, cuantos eran repetidores que habiéndose presentado previamente a otro MIR no habían elegido plaza y decidieron repetir, y tampoco sabemos cuantos eran recirculantes. SOLO tenemos esta encuesta.

Por cierto en la tabla se simula, tal y como se dice en el zócalo de la tabla, que todos los recien egresados se presentan y eligen plaza, de tal forma que la simulación teórica de los recirculantes españoles que eligen plaza es simplemente la diferencia entre todos los españoles que las eligieron y todos los recién egresados. Obviamente es un dato por convenio que desconocemos tal y como se expone en el párrafo anterior. Que yo sepa no se ha publicado nunca y es un dato muy importanto por conocer y saber su comportamiento, en el examen y en la asignación de las plazas.
 

Contenido de la edición de 17/02/2013.-

La tabla es la continuación de ésta, y contempla un escenario conservador, entre otros posibles. Un escenario de lo que se viene encima para conseguir el equilibrio de la satisfacción del continuo grado-postgrado de los recién egresados españoles (con numerus clausus de entrada en las facultades) y de las posibles plazas de formación especializada MIR ofertadas, en el marco de una prueba de libre concurrencia nacional e internacional, con recirculación incluida.

Es mi aportación, posterior a la ponencia (resumen I, IIIII) que presenté en la Jornada sobre Demografía Médica, que se celebró el día 31 de octubre de 2012 en la sede de la OMC, y cuyo contenido publiqué en el blog.

Con posterioridad subí al blog algunos trabajos derivados sobre el tema.

Nota.- Esta tabla es una simulación de uno de los escenarios posibles a partir del curso que viene, es de mi cosecha exclusivamente, no está hecha contando con nadie, simplemente es mi observación. Lo digo porque ya me llueven las consultas sobre la misma.

No tengo noticias del ajuste del numerus clausus, ni tampoco de las plazas MIR que se ofertarán en la próxima convocatoria, solo pongo los datos que veo y que vislumbro, y no soy quien decide.

Cualquiera que tome decisiones a su vista, modificará el escenario. Por ejemplo, el nº de corte del cupo es inversamente proporcional a los afectados presentados, automáticamente si se presentan menos de los acostumbrados se alargará de forma inversamente proporcional. 

Por ejemplo, si este año se hubieran presentado solo 511 afectados por el cupo, y todos hubieran superado la nota de corte del examen, el cupo cortaría con nº de orden alrededor de 9.000 porque cualquier subconjunto de la distribución se distribuye a lo largo de la misma y lo hace en % de densidad por intervalos, ver la primera tabla de esta entrada, y especialmente, en el caso de los afectados por el cupo, su última fila

El cupo nunca se agotó hasta 2007/2008 porque ocurría lo que comento. Al aumentar su demanda más allá de lo conocido, por las razones ya explicadas en otras entradas, comenzó a agotarse (el año pasado 2.999 presentados para 671 plazas). Por lo tanto el cupo es una cuestión de equilibrio, exactamente igual que el numerus clausus y la demanda selectiva española. Si se desborda se procede a su modulación, y eso lo puede hacer el mercado o el planificador. De los dos casos tenemos ejemplos en España, existen orlas de la facultad de Medicina de mi ciudad con 800 graduados y ahora egresan de la misma no más de 170 porque no les dejan entrar, ustedes dirán, entre una y otra cifra hay un trecho. 

Nunca he pedido un Observatorio de Coordinación, porque si yo veo lo que viene supongo que los encargados del asunto también lo han de ver, tal vez es que no se ponen de acuerdo para tomar decisiones.

Las cosas están difíciles, pero para todos, y habrá que tomar decisiones, quieran o no porque el tiempo se echa encima. Un servidor solo intenta otear el horizonte, pero no tiene arte ni parte. 

jueves, 9 de mayo de 2013

MIR, Universidades y Medicina General


Los resultados de la prueba MIR y la elección de especialidades formativas, con referencia exclusiva a Medicina General, llevan al analista a hacer una serie de consideraciones a la labor de las Facultades de Medicina, pues no resulta lógico que, en el ranking que se deriva de la prueba, sigan estando a la cola siempre las mismas.





Por mucho que quieran decir los entendidos académicos, la realidad es que, con o sin plan Bolonia, una Facultad de Medicina de cualquier Universidad española tiene en el examen MIR, uno de los principales factores de calidad para medir sus enseñanzas. Hablamos de una prueba, aunque tenga que evolucionar y no por criterios políticos, en la que compiten todos los alumnos del Estado que han terminado su Licenciatura en Medicina; es la prueba más fidedigna para valorar el nivel obtenido entre unos y otros.

Pueden subir la nota de corte, anular algunas preguntas por estar indebidamente planteadas y puede pesar más o menos la nota de la Licenciatura, pero el resultado final da una idea clara de las diferencias de la enseñanza entre Facultades de Medicina. En este sentido, hemos de preguntarnos lógicamente de una parte por el profesorado y de otra por el peso de las distintas asignaturas, en lo que es su trascendencia para una prueba de estas características.

Son muchos años de experiencia los que se lleva haciendo el examen MIR, para que algunas facultades sigan en el rango de poco éxito en el que se sitúan, sin ser capaces de superarlo. No sé si es la política de elección del profesorado, que se prime la producción científica mucho más que la evaluación docente objetiva; lo evidente es que dejan en un segundo plano el fin primordial, que es el éxito de sus alumnos en relación con los de otras Facultades.

Cuando vemos los resultados del examen MIR de este año, una vez más las Universidades de Barcelona, así como la Autónoma de Madrid, junto con la privada de Navarra, están a la cabeza, mientras que otras como Santiago de Compostela, hace años bastante deficiente, han adelantado a la todopoderosa Complutense de Madrid, que tampoco hay que olvidar que nunca ha florecido entre las de mejores resultados. Por si fuera poco, lo que nos sobran son Universidades y Facultades de Medicina, que superan todos los ratios de los países más avanzados, con cifras de 0,87 por millón de habitantes, lo que supone un gasto público innecesario y considerable, un escarnio para el contribuyente y de muy difícil solución; pero aún así, no faltan provincias que siguen irresponsablemente reclamando la suya.

Si la edad media de los MIR el pasado año era de 28,3 años, terminando la carrera con 24 años, ¿qué está pasando para que se tarde tanto tiempo en entrar en una especialidad?, pues que casi la tercera parte se había presentado antes y un cuarenta por ciento había obtenido plaza de Medicina Familiar y se vuelven a presentar para intentar acceder a otra Especialidad de su preferencia.

En este sentido llama la atención que esta faceta profesional en la que se han volcado sus sociedades científicas, la Administración desde hace años y las soflamas políticas, para potenciarla y con ello disminuir los costos hospitalarios, no acaba de cuajar; nunca se ha conseguido transmitir el crédito que se merece ante los estudiantes de Medicina, para que vean en ella una dedicación interesante. Es lamentable que, sí existieran plazas suficientes en otras especialidades, esta quedaría prácticamente desierta año tras año.

Véase la muestra en el presente con 250 plazas sin cubrir en la primera vuelta. Tal vez una de las razones más importantes sea que el ejercicio profesional de los Médicos Generales es frustrante; la masificación, los escasos tiempos de dedicación que tienen para los pacientes y la desconexión y descoordinación con los especialistas hospitalarios. Sin embargo, cuando los pacientes acuden a nuestra consultas derivados por ellos, lo primero que apreciamos, en una gran cantidad de casos, es la confianza que tienen en ellos y el peso de su opinión en lo que les han dicho; una relación que en el caso de pacientes crónicos se percibe casi como amistad.