martes, 14 de febrero de 2017

Un ejemplo más de información sin rematar...


“Para concretar aún mejor lo que esto supone sólo necesitamos mirar el número de plazas MIR ofertadas para 2017, y el número de personas inscritas para realización del mismo. A finales del mes de enero, 13.439 aspirantes se sientan a hacer un examen que va a servir para decidir quiénes van a ocupar las 6.098 plazas ofertadas. Esto significa que hay 2,12 aspirantes por cada plaza a ocupar, problema derivado de un sistema en el que se produce un mayor número de médicos del que va a poder acoger el Sistema Nacional de Salud”

Preguntas que no hacen los periodistas:

¿Todos los inscritos (13.439) se presentan al examen?

- No, se suelen presentar al examen entre el 85 % y el 90 % de los admitidos, que a su vez suelen ser entre el 97 y 98 % de los inscritos.

¿Todos los que se inscriben son egresados de la última promoción de las universidades españolas?


Reflexiones.- 

No me parece que sea esta la mejor defensa para que no se abran más facultades de Medicina, públicas o privadas.

La mejor defensa es siempre ir con la verdad por delante, con toda la verdad que se pueda.

Son dos cuestiones distintas, las cifras esgrimidas y la causa que se defiende. 

En primer lugar esa cifra que se esgrime como ejemplo (13.439) hay que desnudarla hasta el nº de admitidos y después hasta el nº de presentados al examen, y después desagregarla hasta llegar al nº de recién egresados de universidades españolas que se presentan al examen en la convocatoria de u último curso, y luego ver la procedencia del resto.

Los presentados al examen este año no los ha publicado el MSSSI, junto con el resto de profesiones sanitarias, tal y como lo hizo el año pasado a los seis días del examen, y de ello se hizo eco la prensa, tal como se puede ver en esta entrada, y en esta otra en forma de tabla derivada con más datos, asunto del que me hacía eco el día 8 de este mes.

Una vez desnuda esa cifra hasta el nº de presentados, en la misma hay tres subconjuntos claramente diferenciados. Igualmente dos de ellos se subdividen a su vez en otros más que nos alumbran por donde van los tiros de donde provienen los que se presentan al examen.

Así tenemos:

1.- Un subconjunto de recién egresados de universidades españolas que el año pasado fue de 5.541 y que este año pueden ser 280 más aproximadamente.

2.- Un Resto1 de examinados de promociones anteriores de universidades españolas. Compuesto de: Repetidores, Recirculantes, Especialistas y un subresto donde se incluirían los que nunca antes se habían presentado procedentes de universidades españolas. El año pasado este Resto1 fue de 2.459 examinados en total. Este año presumiblemente serán más.

3.- Un Resto2 de examinados procedentes de universidades extranjeras. Compuesto de: universidades UE 144, de universidades no UE 3.802 siendo todos ellos de diferentes promiciones y edades. Entre ellos los hubo afectados por el cupo (1.214) y no afectados por el cupo (2.588). Este año presumiblemente serán alguno más.

Corolario final.- 

Jamás he entrado, ni entraré, en el debate de facultades nuevas sí o no, sean públicas o privadas. Las normas que las regulan están ahí y son de obligado cumplimiento.

Yo puedo estar de acuerdo o no con vuestra causa, y esa sería una opinión personal que no valdría más allá de expresar un sentimiento. Es decir, no valdría un pimiento.

Pero siempre que vea un dato y no me cuadre, así sí saldré con el link a la fuente oficial de los datos, si existe. Por ejemplo aquí está los de la convocatoria anterior 205/2016. Fuente que por cierto solo mana desde hace cuatro años.

Verdades hay tantas como humanos, pero datos de la distribución de presentados al examen y sus metadatos solo hay unos y son los que son. Los que publica la fuente oficial.

La interpretación de esos datos no es que se producen 2,1 médicos por plaza convocada, esos son los que se presentan, y ahí hay de aquí y de allá, y dentro de cada subconjunto aún se pueden desagregar en más subconjuntos, y sobre todo se puede aislar el subconjunto clave, el de recién egresados procedentes de universidades españolas que se presentan a la convocatoria de su curso de egreso. 

Esgrimir esas cifras como argumento es un flaco favor a la causa que defendéis... un flaco favor que por lo que veo nadie os ha aconsejado que no lo hagáis.

La legitimidad de vuestra causa se debilita con esos argumentos.

Los datos de la promoción pertenecientes a la convocatoria 2014/2015, los de la convocatoria 2013/2014, y los de la convocatoria 2012/2013 que fue la primera que se publicó. Que ya tiene bemoles la cosa que las anteriores formenn parte de la oscuridad más oscura. Si queremos de verdad saber la historia de la formación sanitaria especializada vamos a pedir a la fuente que publique todos los datos desde la creación de la prueba. Yo no sé lo que saldrá no tengo ni opinión ni juicio previo sobre ello. 

Pero una vez que hay datos, éstos van a misa y los argumentos para defender vuestra causa deben de ser otros. Esos no. 

PD.- No he mencionado el error que supone mencionar las plazas ofertadas el año pasado (6.098) en lugar de las ofertadas este año (6.328). En los inscritos curiosamente sí han utilizado los de este año. En fin.

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